viernes, 14 de agosto de 2015

'Virunga' es una película importante, incluso careciendo de la visión de las gentes de la zona (artículo de George Kibala Bauer)

Artículo de George Kibala Bauer en africasacountry.com

El documental Virunga (2014), sobre un parque nacional en la República Democrática del Congo, ha sido recientemente noticia por su nominación al Óscar. Y, sobre todo por sus prominentes partidarios: El actor Leonardo DiCaprio, que viene de reemplazar a Ben Affleck en Congress, es experto  en Congo y ha protagonizado su propia versión de Heart of Darkness, apoyando fuertemente este documental.
En cuanto a la película - dirigida por Orlando von Einsiedel - gira en torno al Parque Nacional de Virunga, situado en la provincia de Kivu del Norte, en el este del país. El parque, antes conocido como Parque Nacional Albert, es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y comprende 7.800 kilómetros cuadrados, y cuenta con un paisaje natural impresionante. El parque está bajo la amenaza de los intereses mineros.

Virunga es una película única debido a la variedad de temas que pretende cubrir. Aborda la conservación natural y el cuidado de los gorilas extintos contra los peligros planteados por los grupos armados, y por la empresa petrolífera SOCO internacional, que amenaza la existencia misma del parque.

Como dice el propio Von Einsiedel: "Casi tuvimos tres películas separadas: un documental de naturaleza de la National Geographic, una película de investigación, y una película de guerra."

Cuando comienza presentando los "retornos a la inestabilidad" de la República Democrática del Congo, el documental ya se posiciona considerando que el país, la violencia "va y viene", y muestra las causas subyacentes en un segundo plano frente a a la búsqueda de la popularidad y la simplicidad.

Centra las referencias humanas en el director del Parque Nacional de Virunga, el belga Emmanuel de Merode, cuyas experiencias prioriza sobre discursos de los empleados del parque o de la población local. Pero la historia del Congo, no puede reducirse a una de "grandes hombres". Como el historiador congoleño George-Nzongola Ntalaja muestra en su obra El Congo, es la resistencia colectiva la que suele definir la historia congoleña y la que ha permitido al país permanecer unido a pesar de todas las inestabilidades. El experto congoleño Mvemba Phezo Dizolele dice, con razón, que "los  patrióticos funcionarios públicos siguen haciendo su trabajo a pesar del Estado" en el parque. Pero, como en otras campañas de sensibilización occidentales, los actores congoleños en última instancia, se ven ensombrecidos por la necesidad de "héroes" blancos.

Virunga describe con eficacia los peligros que la caza furtiva causa ​​a la conservación. Pero un mayor protagonismo y más presencia real de los actores locales en el documental, podría haber puesto de relieve que las opiniones sobre el parque varían. El periodista de investigación congoleño Eric Mwamba y otros informan que se han producido varios enfrentamientos entre los conservacionistas y los refugiados, ya que los primeros se oponen la la utilización de las zonas de pesca y de la caza.

A través de la cámara oculta de la periodista Melanie Gouby, Virunga da una idea de la mentalidad imperial de firmas como Soco, uno de cuyos empleados afirma en una conversación: "La solución más eficaz para todo el mundo es para recolonizar esos países". Es especialmente chocante ver que el mismos mercenarios blancos que se pagaron para combatir el gobierno elegido de Lumumba, siguen en la República del Congo en forma de "empresa de seguridad privada", que intimida a los activistas locales y los empleados del parque.

A pesar de las ideas del documental y los informes que maneja, le resistencia de los congoleños sigue siendo no reconocida. Es impresionante, con razón, el intento valiente de Gouby de investigar a SOCO y al M23; pero también hay que señalar que, a pesar de sus peligros, Melanie Gouby opera dentro de un ámbito de privilegio blanco que la protege de ciertos peligros que muchos periodistas y activistas locales sí tendrían.

Virunga no se interroga críticamente sobre el papel de "Occidente" en la proliferación de la inestabilidad en la región de los Grandes Lagos. Puede ser que haya sido necesario para el documental retratar M23 a través del prisma del parque, pero esto resulta una visión ahistórica de esa sublevación. Temas de conversación, como "el ejército congoleño no tiene capacidad de compromiso" contribuyen a esa representación. No es un secreto que el ejército congoleño sufre de debilidad organizativa y un respeto muy escaso a los derechos humanos pero, también, los actores internacionales que pretenden ayudarlo contribuyen a proliferar la inseguridad y la inestabilidad.

El periodista francés y profesor de la Universidad de Columbia, Howard, señala que las alianzas internacionales en la región influenciaron fuertemente en 1.994 en el genocidio, y culpa a Occidente de haber apoyado indirectamente -o consentido en varias intervenciones ilegales- guerras como la de Ruanda, o determinadas acciones del ejército de Uganda y sus satélites. En lugar de hacer hincapié en la indefensión del Congo, debería de haber analizado también el papel real de la comunidad internacional. Las relaciones bilaterales de los EE.UU. y el Reino Unido a menudo socavan la estabilidad regional, y las condiciones de reparto equitativo de poder. Un informe filtrado por la ONU señala que el M23 ha sido fuertemente apoyado por intereses ilegales y que Ruanda, sin embargo, no es tan dependiente de la cooperación con SOCO como el documental parece retratar.

La reciente disensión entre el ejército congoleño y la MONUSCO (fuerzas de la ONU en la zona), ha subrayado una vez más la fuerte necesidad de repensar la sinergia entre los diferentes actores en la región.

Virunga no se proyecta actualmente en la República Democrática del Congo, lo que significa que mi gente no llegará a ver ni a participar en una película sobre ellos. Sin embargo, hay esperanza de que un mayor acceso al documental puede estimular debates nacionales, y permitirá a la asociación público-privada "Alianza Virunga" ser más inclusiva con los actores locales.

Virunga hace evocar la necesidad de "acción occidental", y se nutre de una audiencia, que se siente reafirmada en sus creencias fundamentales cuando se ve a los congoleños como carentes de una dirección propia en el ámbito del conflicto y de las explotaciones. La historia congoleña nunca ha sido definida por "falta de supervisión", como describe Virunga, o "aislamiento" como un artículo reciente de Owen Jones describe. La República Democrática del Congo tiene una historia de la superposición de intereses estratégicos internacionales, regionales y personales, que deben entenderse a fin de hacer que la "conciencia", que la película está tratando de evocar sea significativa. Narrativa e imágenes son importantes, pero solas podrían alimentar el motor complejo y sin fin del discurso del "salvador industrial blanco".

A pesar de mis críticas, quiero recomendar la película, ya que es importante para exponer la complicada historia de la República Democrática del Congo a nivel internacional.

13 de abril 2015
George Kibala Bauer es un estudiante congoleño-alemán de Ciencias Políticas y Económicas de la UniversidadMcGill.

Africa is a country es un blog de debate político de personas africanas sobre África



No hay comentarios:

Publicar un comentario