domingo, 20 de julio de 2014

"Raíces y Clamor". El Sahara en nuestros corazones.

Conocí a unos saharauis del nuestro ex-Sahara, allá por los años 80, en un encuentro de jóvenes del Mediterráneo en Argelia. Recuerdo perfectamente aquellos días con chavales también de 20 años, de tez oscura y facciones magrebíes pero con un castellano perfecto. Y, lo que más me llamó la atención, fue repasar nuestra infancia común: habíamos estudiado con los mismos libros, cambiando las enciclopedias de Álvarez por las fichas de Santillana. Habíamos sufrido juntos el paso de “La Casa del Reloj” a “Un globo, dos globos, tres globos” en la programación infantil de la tele. E, incluso, habíamos soportado ambos a Julio Iglesias cantando Güendoláin en Eurovisión…

Y luego llegó la traición. Nuestro abandono. Legionarios cubiertos de tatuajes y golpes de estado huyendo a la primera amenaza del reyezuelo corrupto del norte. Un príncipe hablaba de responsabilidades, cien días antes de abandonarlas como rey. Traición, abandono y falta de responsabilidad. Y cuando, años más tarde, te encuentras con los frutos de esa traición conversando sobre canciones de escuela y programaciones de tele-club, asumes la responsabilidad que tu estado no fue capaz de mantener.

Es esa la razón por la que, en España, se mantenga la amplia red de apoyo al Sahara y sus gentes. Millares de ciudadanos y ciudadanas que asumen nuestra responsabilidad como país para con el Sahara Occidental, esa responsabilidad en la que ya hace 40 años claudicó nuestro estado. Manifestaciones, presiones, actos, acogidas de niños y niñas… Y cientos de jóvenes saharauis que se quedan, en las condiciones más complicadas, en un país que no les reconoce su singularidad diplomática. Aprenden en castellano, su segundo idioma, en la casa de la madrastra que los abandonó, con el objetivo, seguramente, de volver a su tierra algún día pudiendo reconstruir su propio país con los estudios alcanzados. O volver a sus campamentos de refugiados, en plena hamada argelina, a ayudar a sus familiares a soportar los cuarenta años de exilio.

Cómo viven durante sus estudios; cómo los acoge España; qué sienten ellos en este su re-exilio, su re-refugio; cómo ven su regreso al Sahara. Ebbaba Hameida Hafed, una joven periodista saharaui afincada en España, graba un recorrido por sus vivencias de juventud en este occidente en crisis: “Marcharon con la responsabilidad del porvenir de su tierra, dejando las jaimas de los senderos por los altos edificios de los transitados bulevares. Pero con una convicción grabada en cada paso que avanzaban: el regreso para hacer de su formación el futuro de su pueblo. Es el clamor de unas almas enraizadas a su tradición, a su cultura, a las historias de sus arenas. El desierto no era el mismo, nunca lo fue. Este documental muestra cómo ellos se fueron para cambiarlo”.

La película ha sido producida por la O.N.G. Dajla.org, (que nos la cede para su exhibición) con el apoyo de la Universidad Complutense de Madrid. Se presentó en el pasado Festival de Cine del Sahara (Fisahara) y en la 26ª sesión plenaria del Consejo de Derechos Humanos de la ONU celebrada en Ginebra (Suiza) el pasado 19 de junio. A su presentación en Ascaso el 27 de agosto asistirá su productor Nicolás Calvo.

Miguel Cordero
Aquí tienes el trailer:


Versión: Original en castellano
Directora: Ebbaba Hameida Hafed
Montaje: Saâd Jebbour Najda
Guión: Ebbaba Hameida Hafed
Música: Miriam Hassam; Mourguia Abdulah Ahmed y Gabriel Flores
Fotografía: Saâd Jebbour Najda
Productor: Nicolás F. Calvo (Dajla.org)
Año: 2013
Duración: 20 min.
País: España


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