miércoles, 13 de agosto de 2014

Y se nos fue (también) Lauren Bacall

Hacía tanto que no sabía de ella que, de hecho, pensaba que ya había muerto. Pero no por eso dejo de sentir un vacío extraño. Lauren Bacall, “la Flaca”, forma parte de la memoria sentimental de todas las personas a quienes les guste el cine. Reúne todos los requisitos: buena actriz, protagonista de películas icónicas, guapa, una mirada que desarma, cine clásico en blanco y negro... Su recuerdo siempre lo uno a las grandes pelis del cine negro de los 40, con esos personajes perdedores, sórdidos, que se deslizan por los bordes peligrosos de la vida.

Cuando era nano me gustaban mucho esas pelis, con detectives borrachos, fumadores, femmes fatales, vidas perdidas, asesinos y asesinas fríos, traiciones, ludópatas, polis corruptos (“Nunca te fíes de un policía: cuando menos te lo esperas, se pone de parte de la ley.”). En fin, pelis que cualquier padre o madre de ahora no dejaría ver nunca a su hijo, pero que yo devoraba.

Y si en esas pelis aparecía el tándem Bogart-Bacall, entonces el goce era superlativo.

Claro, después, de mayor, entiendes muchas cosas, descodificas mensajes y descubres que detrás de muchas de esas pelis, elaborando los guiones, hay autores sublimes, algunos con premio Nobel incluído. Por eso se pueden encontrar perlas como este fuego cruzado entre Vivian (Lauren Bacall) y Phillip Marlowe (Humprey Bogart) en "El sueño eterno" de Raymond Chandler:

Vivian: Diría que no le gusta que le clasifiquen. Le encanta arrancar fuerte. Abrirse camino. Tomar un respiro en la segunda vuelta y regresar a casa.

Marlow: Tampoco a usted le gusta que la clasifiquen.


Vivian: No he conocido aún a nadie que lo lograse. ¿Alguna sugerencia?


Marlowe: Bueno. No puedo hablar a menos que no vea cómo corre usted. Al menos un poco. Tiene un toque de clase, pero no sé hasta dónde puede usted llegar...


Vivian: Depende mucho de quién sea el jinete...


¿Cómo os habéis quedado?

Y, además, viendo actuar a la Bacall descubrí que el cine en 3D se inventó mucho antes de lo que quieren hacernos creer. Porque su mirada siempre traspasaba la pantalla y me acompañaba a casa cuando terminaba la película.
(...)Pero allí fue donde a Lauren Bacall, Humprey Bogart le juro amor eterno y el patio de butacas aplaudió con frenesí(...)



Miquel Real.
Trabajador de la Enseñanza.
Director del I.E.S. Rarcanya (València)

1 comentario:

  1. Al oír hoy la noticia también he pensado: si me preguntan diría que ya había muerto: lo que hace que las personas no estén a diario en los medios de comunicación.
    Y me ha gustado enormemente tu artículo Miquel. Con el vídeo incluido.
    Esperemos que la noticia de mañana no sea la muerte de nadie... Un saludo

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